Las conversaciones con médicos o farmacéuticos pueden ser clave para que los pacientes cuiden y controlen su salud. Sin embargo, cuando se trata de los antivirales para enfermedades respiratorias, muchos pacientes siguen recibiendo poca información. Una encuesta reciente de la Respiratory Antiviral Alliance (RAA) (Alianza Antiviral Respiratoria) revela que las conversaciones sobre las opciones de tratamiento con antivirales para la gripe, el COVID-19 y el VRS no ocurren con la frecuencia necesaria.
Entre los encuestados que ya conocían los medicamentos antivirales, solo la mitad afirmó haber hablado sobre ellos con un profesional de la salud. Para aquellos que anteriormente no conocían los medicamentos antivirales, ese número desciende a solo el 32%. Esta diferencia resulta especialmente preocupante en personas con mayor riesgo de sufrir consecuencias graves por virus respiratorios, como los adultos mayores y quienes viven con afecciones médicas subyacentes.
El momento oportuno es clave. Los medicamentos antivirales son más eficaces cuando se comienzan a tomar a los pocos días de la aparición de los síntomas. Cuando se administran de forma temprana, pueden ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad, disminuir el riesgo de hospitalización y prevenir complicaciones más graves.
Los pacientes reconocen su importancia. El 75% de los encuestados tiene una opinión favorable sobre los medicamentos antivirales contra la gripe y el COVID-19. Sin embargo, solo alrededor de la mitad afirma que un médico, enfermero o farmacéutico les ha hablado sobre ellos como opción de tratamiento, lo que evidencia una brecha significativa en la información que reciben.
Cuando los médicos y farmacéuticos no mencionan de forma proactiva los medicamentos antivirales como una opción de tratamiento, los pacientes pueden perder el breve plazo en el que estos son más eficaces. Como consecuencia, también pueden perder la oportunidad de recuperarse más rápido y reducir el riesgo de desarrollar complicaciones graves.
Los profesionales de la salud pueden ayudar a cerrar esta brecha incorporando las conversaciones sobre los antivirales como parte rutinaria de la atención médica, especialmente en el caso de los pacientes con mayor riesgo. Lo ideal sería que estas conversaciones se produjeran antes de que los pacientes se enfermen, para ayudarles a comprender su nivel de riesgo, conocer sus opciones de tratamiento y actuar rápidamente si aparecen los síntomas.
Gracias a la disponibilidad de tratamientos antivirales eficaces contra la gripe, el COVID-19 y otras enfermedades respiratorias, la comunidad sanitaria tiene una clara oportunidad de garantizar que estos medicamentos formen parte de las conversaciones tempranas, informadas y habituales sobre la atención al paciente. Esto puede ayudar a las personas con mayor riesgo a evitar hospitalizaciones y a recuperarse de forma segura en casa.
Normalizar las conversaciones sobre los medicamentos antivirales es una medida práctica y efectiva que puede mejorar los resultados en salud, reducir las hospitalizaciones y asegurar que los pacientes de alto riesgo reciban un tratamiento adecuado en el momento oportuno.






